Miralella es una forma de mirar.

Hay un punto en Alella donde el paisaje se ordena solo. Donde los viñedos de la Alta Alella bajan hacia el mar y los garrofers dan sombra sin pedirlo.
Ese punto es Miralella.

Un restaurante y terraza en una masía centenaria, donde la cocina nace del terrer: el producto de proximidad, los vinos de la DO Alella y el fuego de la brasa como hilo conductor.

Miralella es mirar Alella con otros ojos.

Un espacio con vistas

Una masía con historia reformada con respeto. Tres espacios que conviven:
el restaurante interior, la terraza cubierta y la terraza al aire libre con vistas a Alella y a los viñedos.

La terraza del Miralella

Vistas al pueblo, a los viñedos y al Mediterráneo.
Un espacio para disfrutar sin prisa, al ritmo del paisaje.

La bodega

Los vinos de Alta Alella protagonizan nuestra bodega.
El terrer que los crea inspira también la cocina.

La terraza del Miralella

Vistas al pueblo, a los viñedos y al Mediterráneo. Un espacio para disfrutar sin prisa, al ritmo del paisaje.

Bocadillos, vermuts y Pansa Blanca

El terrer como filosofía.

En Alella, al suelo que da carácter a los vinos se le llama terrer. Un suelo de sauló (arena granítica) que guarda el calor del día y lo devuelve de noche. Ese mismo espíritu guía nuestra cocina.

Cada producto tiene origen trazable. Los vinos de Alta Alella protagonizan la carta. Y los productores del Maresme son la razón de ser de nuestra propuesta gastronómica.

Reserva